En trámites, escuelas o servicios de salud, la comunicación falla cuando solo existe el lenguaje oral. La lengua de señas mexicana responde a una necesidad cotidiana, no a una moda inclusiva pasajera.
Este curso gratuito permite entender cómo se estructura esta lengua y por qué funciona como sistema completo de comunicación. No se trata de memorizar gestos aislados, sino de comprender lógica, contexto y expresión visual.

Hoy, la inclusión requiere acciones prácticas. Conocer nociones básicas de lengua de señas facilita interacciones más humanas, reduce barreras y mejora la atención a personas sordas en espacios comunes.
El curso resulta especialmente útil para docentes, estudiantes, personal administrativo y personas interesadas en temas sociales. No está diseñado para formar intérpretes profesionales ni promete dominio avanzado en poco tiempo.
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Conviene aclarar una idea frecuente. Aprender lengua de señas no implica fluidez inmediata. El programa enseña bases sólidas, vocabulario inicial y construcción simple de mensajes. La práctica constante marca la diferencia real.
Qué ofrece el curso y cómo aprovecharlo
El contenido se organiza en niveles progresivos. Aborda características de la lengua de señas mexicana, vocabulario esencial, formación de oraciones y uso de elementos manuales y no manuales.
Incluye videos, actividades y evaluaciones breves. El ritmo es flexible y suma cerca de 79 horas. Al finalizar, entrega constancia digital como respaldo formativo, no como certificación profesional.
Este curso, disponible en Fundación Carlos Slim, funciona como punto de partida informado. Aporta comprensión, sensibiliza y ofrece herramientas reales para contextos cotidianos.
La lengua de señas no reemplaza la palabra, la complementa. Aprenderla amplía la forma de comunicarse y mirar el entorno.
Explorar este curso permite dar un primer paso consciente hacia una comunicación más accesible. Acceder al contenido y comenzar hoy marca una diferencia concreta.

