El curso, titulado Maridaje de té y chocolate con bombones de diente de león, está disponible en Udemy y dura poco más de una hora. No propone recetas complejas ni catas profesionales. Se centra en explicar, con ejemplos claros, qué hace que una bebida y un alimento funcionen bien juntos.
A lo largo de cinco clases se revisan conceptos básicos como intensidad, contraste y armonía, aplicados al té y al chocolate. La idea no es memorizar combinaciones, sino aprender a evaluarlas y crear maridajes propios.

Por qué este tema es relevante hoy
El interés por el té de especialidad y el chocolate de origen ha crecido en los últimos años. Cada vez más personas buscan sabores definidos, menos azúcar y experiencias más conscientes. En ese contexto, saber combinar ambos productos ayuda a disfrutarlos mejor sin necesidad de gastar más ni de convertirse en experto.
Además, el formato virtual responde a una realidad cotidiana: aprender desde casa, a ritmo propio y con materiales sencillos.
El contenido aborda de forma directa:
- Qué características influyen en un buen maridaje entre comida y bebida.
- Cómo interactúan los sabores del té con distintos tipos de chocolate.
- Cómo evaluar combinaciones reales, no teóricas.
- Cómo aplicar lo aprendido a cualquier postre de chocolate.
No se requieren conocimientos previos y el enfoque es práctico, aunque el curso está en inglés, algo a tener en cuenta antes de empezar.
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A quién le resulta útil y a quién no
Este curso es especialmente útil para personas curiosas, amantes del té o del chocolate, o quienes disfrutan experimentando en casa. También puede servir como introducción para quienes piensan que el maridaje es algo reservado a sommeliers.
No es la mejor opción para quien busca certificaciones, técnicas avanzadas o formación profesional en gastronomía. Tampoco promete resultados “perfectos”, y conviene evitar esa expectativa.
El maridaje no es una ciencia exacta. Los sabores cambian según la cosecha, el origen y la preparación. El curso lo deja claro: se trata de aprender a observar, probar y ajustar, no de seguir reglas rígidas.
Como recurso educativo, cumple su función: ayuda a comprender, orienta sin imponer y despierta la curiosidad por combinar el té y el chocolate de forma más consciente.

